Las letras de tango describiendo una realidad social
Como he mencionado en un capítulo anterior sobre los conventillos, al final del siglo XIX, Buenos Aires era un verdadero Melting Pot de diferentes etnias, culturas e idiomas, en cuya periferia se encontraban los inmigrantes de Europa y los argentinos, que no habían visto un futuro en el campo para ellos y para la ciudad. Allí en los arrabales convivían y se fertilizaron musicalmente. Justamente allí, en ese ambiente nacieron los primeros tangos.
En su inicios el tango fue una música de las clases bajas y siempre fue un espejo de la sociedad y reflejaba su composición. Julio Mafud, un sociólogo argentino, lo dijo así:
« El Tango fue crónica de época, su desarrollo se puede seguir a través de las transformaciones temáticas de sus letras. Desde su nacimiento los pocos tangos que tuvieron letras, comenzaron a registrar su contorno (…) El análisis llevaba al letrista a la vida inmediata y palpable. Poco a poco las letras de tango acumularon datos y observaciones que fueron sumando pequeñas crónicas sociológicas”
Esas crónicas dibujaron imágenes y perfiles de las personas que estaban relacionados con el tango, las personas que primero cantaron, tocaron, bailaron y vivían el tango. Esas historias de la marginalización y de la pobreza casi siempre se enfocaron en los individuos, y solamente muy raras veces contenían una crítica social generalizada. Para ilustrar aquel aspecto del tango, quiero presentar las letras de tres tangos que reflejan con palabras muy directas la realidad social de esos tiempos: En el tango Sentencia de Celedonia Esteban Flores y Peter Maffia, un joven describe antes de un juez las circunstancias humildes de donde provenía:
Yo nací, señor juez, en el suburbio
Suburbio triste de enorme pena
En el fango social de una noche
Asentara su rancho la miseria
De muchacho nomás, hurgué en el cieno
Donde van a podrirse las grandezas
Hay que ver, señor juez, cómo se vive
Para saber después como se pena.
El tango, “Al pie de la Santa Cruz” de Mario Battistella y Enrique Delfino, cuenta las dificultades de la clase obrera, de una policía y una justicia que funcionaba a favor de las élites y de lo duro de la vida de la vida de la gente pobre:
Declaran la huelga Hay hambre en las casas; Es mucho el trabajo Y poco el jornal Y en ese entrevero de lacha sangrienta
Se venga de un hombre
La ley patronal.
Los viejos no saben
Que lo condenaron
Pues miente, piadosa
Su pobre mujer.
Quizás un milagro
Le lleve el indulto
Y vuelve a su casa
La dicha de ayer.
Fuentes información: El tango argentino como espejo de la sociedad en su contexto histórico.

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